LA COMODIDAD DE LA IGNORANCIA: CUANDO NO SABER SE CONVIERTE EN UNA VIRTUD

 

"El problema con el mundo es que los inteligentes están llenos de dudas, mientras que los estúpidos están llenos de confianza." — Charles Bukowski.

"La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimientos, sino la negativa a adquirirlos." — Karl Popper.

"El primer principio es que no debes engañarte a ti mismo, y tú eres la persona más fácil de engañar." — Richard Feynman.

"En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario." — George Orwell.

"Es más fácil engañar a la gente que convencerlos de que han sido engañados." — Mark Twain.


¿Es la ignorancia normalizada un nuevo ideal social?, ¿la normalización de la misma responde a un mecanismo de defensa actual o se convierte en un retroceso cultural?,¿desde cuándo la ignorancia es un orgullo?

Asistimos a una época del elogio del vacío, una peligrosa moda de normalizar la ignorancia. En cuanto alguien intenta argumentar con datos, profundidad o rigor, es inmediatamente etiquetado como soberbio o desconectado de la realidad, criticado y descalificado. Hoy en día, el conocimiento ya no genera respeto, sino sospecha; preferimos las verdades digeridas en quince segundos y las opiniones sin fundamento, elevando la mediocridad al rango de autenticidad. Cuestionar el discurso superficial de las mayorías, es cancelado por el tribunal de la inmediatez. Nos hemos convertido en una sociedad que premia el grito sobre el argumento y el aplauso fácil sobre la reflexión profunda. Juzgamos un hecho o a una persona por cuestionar las apariencias, con un titular escandaloso de tres líneas o con un video editado de diez segundos sacado de contexto, y de paso atacando personalmente su propia integridad. Ya nadie se toma el tiempo de investigar, contrastar o entender las complejidades; nos basta con la primera impresión para dictar una sentencia absolutoria o una condena social implacable ante quien se cuestiona y cuestiona ciertas ideas desde la perspectiva racional.

Reducimos la riqueza de la identidad humana a una simple etiqueta o a un estereotipo conveniente. En este ecosistema de la superficialidad, la verdad importa menos que la narrativa que mejor encaje con nuestros propios prejuicios. Bajo esta lógica, juzgamos un hecho o a una persona por las apariencias, elevando la primera impresión al rango de verdad absoluta. Hemos renunciado a profundizar; nos conformamos con el envoltorio porque analizar el contenido exige un rigor que esta cultura del descarte ya no está dispuesta a tolerar.

Esta renuncia a la razón abre la puerta a dinámicas alarmantes: desde el auge de las falsas abducciones y los falsos exorcismos que explotan la vulnerabilidad psicológica, hasta la validación de la pseudopsiquiatría, donde charlatanes con o sin credenciales médicas recetan soluciones mágicas a trastornos reales. Cuando la sociedad normaliza el no saber, lo absurdo se disfraza de alternativa y el engaño se convierte en fe popular.

El ejemplo más claro de este engranaje es el uso de las regresiones hipnóticas como herramienta comercial para vender un caso. Aquí no hay error inocente, sino una connivencia flagrante entre el pseudopsiquiatra y el supuesto testigo. Ambos operan como socios en un guion prefabricado: el terapeuta induce y valida falsos recuerdos de abducciones o posesiones a través de la sugestión, mientras el testigo asume con entusiasmo su papel de víctima extraordinaria. Es un pacto de mutuo beneficio donde el profesional gana notoriedad y clientes, el testigo obtiene sus quince minutos de fama mediática, y el público general —atrapado en la normalización de la ignorancia— consume el fraude como si fuera una verdad oculta. Las consecuencias de esta ceguera voluntaria ya están a la vista. El fenómeno de las regresiones hipnóticas expone la peor cara de esta crisis: la connivencia explícita entre el psiquiatra y el testigo para comercializar un engaño. Mediante sesiones diseñadas para implantar recuerdos, el supuesto profesional y el paciente se vuelven cómplices en la creación de una narrativa fantástica —un exorcismo ficticio o un rapto alienígena—. Ya no importa la salud mental ni la verdad objetiva; el objetivo es construir un producto vendible para editoriales, programas de televisión o redes sociales, explotando la credulidad de una sociedad que ha renunciado a exigir pruebas.

Por supuesto, esto daña cualquier aproximación abierta, honesta y crítica a un fenómeno que debe seguir siendo estudiado. La mentira y la connivencia comercial levantan un muro de escepticismo radical que bloquea el verdadero avance del saber. El problema no es la búsqueda de respuestas ante lo desconocido, sino la distorsión fraudulenta que lo caricaturiza. Defender la posibilidad real de estos fenómenos exige, paradójicamente, ser los primeros en denunciar a los charlatanes. Solo limpiando el debate de mitos prefabricados y manipulaciones terapéuticas podremos analizar con seriedad aquello que la ciencia aún no logra explicar, devolviéndole la dignidad a la investigación.

La distorsión del fraude no solo engaña a los crédulos, sino que también ciega a los escépticos, impidiendo una evaluación seria de hechos que podrían tener una base real. Para descubrir la verdad detrás de lo inexplicado, primero debemos desmantelar la industria de la mentira. Solo despojando al fenómeno de la manipulación psicológica y el interés económico podremos abrir paso a una observación legítima, libre de prejuicios y verdaderamente científica. No debemos necesariamente renunciar al misterio, sino a renunciar a romantizarlo. Romantizar el misterio significa aceptar la mentira como poesía y el fraude como revelación. El verdadero asombro ante lo desconocido no nace de la credulidad ciega ni de las narrativas prefabricadas para el consumo masivo, sino del coraje de interrogar a la realidad sin respuestas preconcebidas. Mantener una mente abierta no implica vaciar el intelecto; implica exigir que las preguntas legítimas se respondan con la luz de la razón y no con las sombras de la manipulación.

Pero volvamos al análisis del fenómeno de la normalización de la ignorancia. Hoy no se propaga en las sombras, sino a través de pantallas y algoritmos, consolidándose como un auténtico fenómeno social y cultural impulsado por la cultura de la influencia. Asistimos a la era donde muchos influencers (no todos por supuesto), se convierten en los nuevos prescriptores del saber. Bastan unos minutos de edición atractiva y un discurso falsamente empático para que un creador de contenido valide falsas teorías conspirativas, pseudoterapias o fraudes históricos ante millones de seguidores. En este nuevo ecosistema, la validación cultural ya no la otorgan el rigor ni el consenso académico, sino el número de likes y reproducciones. La ignorancia se ha democratizado y, peor aún, se ha vuelto estéticamente deseable.

Que peligroso es comenzar a ver el conocimiento como una amenaza y la ignorancia como algo que hay que defender. Y el resultado de esto se revela en las pruebas PISA, cuyos últimos datos globales confirman un desplome histórico en la capacidad de los jóvenes para comprender textos complejos o resolver problemas lógicos básicos. La escuela y la universidad, que debían ser los templos de la resistencia racional frente al vacío, han claudicado ante la pedagogía de la complacencia. Para evitar la supuesta "frustración" del alumno, se ha rebajado la exigencia, sustituyendo el esfuerzo intelectual por el entretenimiento interactivo y aprobando a estudiantes que avanzan de grado sin consolidar las herramientas mínimas de pensamiento. Las aulas ya no forman mentes críticas capaces de cuestionar la charlatanería; hoy, lamentablemente, certifican la incapacidad de procesar la realidad, institucionalizando la pereza que los algoritmos de internet inauguraron. Recordemos que la democracia hace que cualquier persona pueda tomar decisiones de gran impacto colectivo. Y si no hay intención, no solo de estar informados, sino tampoco de aprender a tamizar esa información, o sea, evaluar su veracidad, tener un criterio formado que nos permita cuestionarnos nuestras convicciones y las de los otros ¿desde donde estamos tomando esas decisiones que nos podrían afectar desde lo individual hasta lo colectivo? Sin criterio somos entes.

Es importante reflexionar, en este escrito, sobre la teoría de la Estupidez de Dietrich Bonhoeffer. Pastor luterano y disidente alemán que fue uno de los fundadores de la Iglesia Confesante (un movimiento eclesiástico protestante que se opuso abiertamente a la nazificación de las iglesias alemanas). Viajó al extranjero y tuvo oportunidades de ponerse a salvo, pero decidió regresar a Alemania para compartir el destino de su pueblo y luchar desde dentro. Fué arrestado por la Gestapo en abril de 1943. Tras el fracaso del famoso atentado contra Hitler (la Operación Valkiria en 1944), se descubrieron documentos que lo vinculaban directamente con la conspiración. Fue ahorcado por orden expresa de Hitler el 9 de abril de 1945 en el campo de concentración de Flossenbürg, solo pocas semanas antes de la caída del régimen nazi

Esta teoría sostiene que la estupidez colectiva y la obediencia ciega son mucho más peligrosas para una sociedad que la propia maldad, ya que el malvado puede ser expuesto o combatido, pero el "estúpido" (en el sentido sociológico) es completamente inmune a la razón y actúa como una marioneta del poder. Se cuestionó como muchas personas llegaron a avalar algo tan atroz como el pensamiento nazi, y llegó a la conclusión de que la estupidez era enemiga del bien más que la maldad, porque mientras que el mal se puede señalar y prevenir, ante la estupidez estamos indefensos. Porque la gente que se convence de algo, incluso si la idea es errónea, no va a acatar ningún argumento lógico. Mientras que la maldad tiene límites, la estupidez no los tiene.

Desde la perspectiva sociológica, mucha gente comienza a tomar como propios los argumentos que vienen de una figura de poder, sin cuestionarlos, sin meditar en ellos y repitiendo sus consignas cual autómatas, sin ser conscientes del impacto que esto podría tener. Estas figuras no solo están en instituciones de difícil acceso, sino que cualquier persona que se ponga a hacer videos en redes sociales y llegue a tener muchísimos seguidores, se convierte en una especie de figura de autoridad, como si sus números y su viralidad fueran proporcionales a la legitimidad de su discurso o al valor de sus argumentos. Así se endiosa a las personas equivocadas y a los discursos equivocados.

En este mundo hiperdigitalizado, entrenar la capacidad crítica, la habilidad para procesar la información, analizarla y elegir muy bien en que creer y que decidir, en lugar de dejarse llevar por la corriente o por lo que los influencers más virales digan, no es un capricho, es una necesidad, una responsabilidad ante nosotros mismos. Ante la anestesia digital, tener libertad es la capacidad de decidir ser dueño de las propias ideas y convicciones, la capacidad de elegir, sin caer en la trampa de la polarización o de los discursos de odio.

 

La ventana de Overton es un modelo teórico de comunicación y ciencia política que describe el rango de ideas, opiniones y propuestas que una sociedad considera aceptables en un momento determinado.      fue formulada en la década de 1990 por Joseph P. Overton (analista del Mackinac Center for Public Policy). El principio fundamental es que la viabilidad política de una idea no depende de lo que piense un político en particular, sino de si esa idea cae dentro del "marco" o ventana de lo que el público tolerará sin calificarlo de extremista. Aunque originalmente se planteó como una herramienta descriptiva (para explicar cómo cambian las normas sociales de forma orgánica), hoy en día se utiliza con frecuencia para analizar estrategias de manipulación y polarización.

Observamos una creciente aparición de opiniones que antes eran absolutamente cancelables y de la nada se están volviendo cada vez más normatizadas. Esto ocurre porque la ventana de Overton se ha desplazado o ampliado de forma acelerada, haciendo que ideas que antes estaban en el nivel de "impensables" o "radicales" se muevan rápidamente hacia lo "aceptable" o "sensato".

En términos de este modelo, este fenómeno sucede por tres razones clave:

• Estrategia del extremo: Actores políticos o culturales introducen discursos extremadamente radicales a propósito. Al romper el tabú de golpe, la opinión pública se desensibiliza; lo que antes era "cancelable" empieza a parecer una postura más entre tantas.

• Saturación y fatiga del debate: La repetición constante de un tema en redes sociales y medios de comunicación normaliza el concepto. El público se acostumbra a escucharlo, perdiendo el impacto de shock inicial.

• Polarización por algoritmos: Las plataformas digitales agrupan a millones de personas con ideas antes marginales. Al unirse, crean cámaras de eco que empujan con fuerza los límites de la ventana desde los extremos, desafiando el consenso social establecido.

En resumen: la ventana no se movió sola; se forzó su apertura mediante la provocación constante y la validación en redes, transformando el castigo social (cancelación) en un debate legítimo. En términos prácticos podemos resumirlo en la frase tan célebre “miente, miente, que algo quedará”

A modo de conclusión dejo una reflexión: “es el conocimiento lo que debemos defender, más en estas épocas, cuando de hecho existen corrientes políticas, ideologías y empresas dispuestas a deformarlo, subvertirlo o destruirlo llevando agua para su propio molino. Es el criterio y el pensamiento crítico lo que debemos normalizar”. Defender la ignorancia y el desdén hacia el conocimiento solo comprobaría otra máxima de la teoría de la estupidez: “una persona estúpida es una persona que causa pérdidas a otra persona, mientras que ella misma no gana nada e incluso sufre pérdidas.

Cuando Ortega y Gasset escribía en su “rebelión de las Masas” definía claramente la posición ontológica ante el conocimiento, el compromiso y la responsabilidad moral definiendo el concepto de “personas distinguidas”, como aquellas que se exigen a sí mismos aquello que las haga mejores personas, aún a costa de perderlo todo.

LOS PROFETAS DE LA ANTIUFOLOGÍA. UNA MIRADA ATENTA Y RACIONAL DE FERNANDO LEFEVRE

Estimados:

Tengo el gusto de presentar un artículo reflexivo, valiente y crítico sobre una mirada diferente de la situación actual de la ufología desde las redes. Sobre todo a partir de los últimos acontecimientos a los que nos tienen acostumbrados ciertos creadores de contenidos del mal llamado Lado B de la ufología. Este epíteto usado de manera sofista por ciertos programas y sus moderadores, ha sido usado demagógicamente en aras de echar por tierra una ufología abierta, pero sin embargo crítica, acerca de la manipulación de información en varios campos de la temática, llevando aguas para sus propios molinos. Es cierto que el público en general elige aquello más impactante, lo cual no es malo en sí, pero todos merecen que se les presente otra mirada más cercana a los hechos, sin que por ello les prive de la magia del misterio.

Es cierto que hay programas de contenido interesantes, abiertos, y de calidad. pero también es cierto que en aras de mayores vistas algunos otros redoblan la apuesta con material bizarro, tendencioso  y mezclado con ataques personales para quienes creemos que el disenso es algo sano y no debería entrar en lo personal.

La enorme irresponsabilidad de algunos mal llamados profesionales en este ámbito suma a un panorama desalentador. Creo que todos nos merecemos una ufología que de verdad investigue, cree conocimiento y apunte, no a oscurecer el fenómeno para favorecer fines particulares u obtener más vistas solamente, sino a aportar claridad, franqueza y una mirada alternativa.

Por eso les dejo una interesante reflexión sobre el problema de la antiufología no puede faltar. Es así como aparecen referentes ocultados, olvidados, que han tenido y aún tienen una alta trayectoria. Entre ello luis Burgos y el propio Fernando Lefevre. 

Somos muchas más de uno los que nos encolumnamos en este objetivo y espero que la racionalidad, un espírtu abierto con sed de saber, apunte a lo maravilloso volando en las alas del real descubrimiento.

Un saludo a todos.


¿Hay alien ahí? Los profetas de la Antiufología

Fernando Lefevre 31/07/2026

(O cómo la expansión de nuestra decadencia cultural se refleja en todos los quehaceres de nuestra sociedad)


 «..Y cada vez que el canillita trae/ noticias del final/

Parece asegurar/ que sólo por amor/ nadie vende

diarios.»

Transformación, Serú Girán.


Hace cuarenta o cincuenta años, nuestra relación con el entretenimiento y la información era completamente diferente. No existía Netflix, había apenas dos o tres canales de aire, la radio AM concentraba una mayor cantidad de audiencia frente a la televisión, que comenzaba a dejar de gatear para empezar a andar con pasos inseguros y si alguien quería ver una película tenía que ir al cine. Las opciones eran mucho más reducidas y en este mundo donde los canillitas boceaban en pantalones cortos las últimas noticias en cada esquina, con la sexta edición de la tarde apretada bajo el brazo, la lectura ocupaba un lugar central como forma de ocio.

La gente leía. No necesariamente todos leían literatura de alta calidad ni tenían una formación intelectual elevada, pero la lectura formaba parte de la vida cotidiana. Una persona sin inquietudes leía una historieta pasatista como Patoruzú, un diario o El Gráfico. No era una cuestión de consumir grandes obras, sino de estar en contacto con la palabra escrita. Había otro tipo de formación cultural y otro ritmo de incorporación de información.

 La sociedad actual ya no funciona así.

Las redes sociales modificaron la forma en que las personas consumen información y entretenimiento.

Hoy gran parte de la población pasa horas scroleando reels, fragmentos de contenido diseñados para captar la atención durante unos pocos segundos. El predominio de este formato rápido genera una cultura donde cada vez resulta más difícil sostener la concentración sobre ideas complejas.

Esta transformación cultural atraviesa todos los ámbitos de la sociedad y la ufología no es una excepción, sino un quehacer cultural, una expresión de las inquietudes y obsesiones de una época determinada. Por eso, como actividad periférica también refleja los cambios que se producen en el seno de nuestra sociedad.

Durante décadas los ufólogos, con sus aciertos y sus errores, intentaban realizar un trabajo de análisis. Buscaban respuestas frente a un enigma que consideraban fascinante. Existía una intención de comprender un fenómeno que planteaba preguntas profundas sobre la realidad y sobre nuestro devenir como especie. Hoy esa forma tradicional ha sido desplazada. Vivimos en el tiempo de la antiufologia. El objetivo de muchos de sus referentes actuales no parece ser la investigación de un fenómeno, sino la construcción de comunidades, la creación de una marca personal y la consolidación de una identidad pública.

Esto está directamente relacionado con la lógica de las redes sociales, donde la exposición se convirtió en un valor en sí mismo. En esta cultura de la autopromoción cualquiera puede transformarse en artista, escritor, músico, performer, influencer. O abducido. La importancia ya no está necesariamente en el conocimiento acumulado o en el talento, sino en la capacidad de generar seguidores y mantener una audiencia fiel.

Los relatos en primera persona han pasado a ser el eje alrededor del cual se teje esta imbricada red de estímulos emocionales. "La experiencia individual pasó a ocupar el centro del fenómeno y el testigo se convirtió en una figura que no puede ser cuestionada. Poner en duda su relato, analizar sus inconsistencias o plantear explicaciones alternativas muchas veces es interpretado como una agresión hacia la persona que lo cuenta y esto astutamente es utilizado para victimizarse y reforzar el sentido de pertenencia de la comunidad que gira en torno a estas figuras polémicas".

Esta dinámica ha provocado un daño profundo en la ufología, porque una disciplina basada en la búsqueda de respuestas necesita de la duda metódica y del análisis. Cuando el relato se sacraliza y la figura del testigo queda por encima de la investigación, el fenómeno deja de ser estudiado y comienza a ser consumido.

Ojo, tampoco se trata de hacer una oda a la ufología clásica, ahí también había egos, mediocridad y altas dosis de fantasía. También endiosaba a chantas de media suela y tenía bastante de entretenimiento bobeta. La ufologia clásica generó en buena medida el mito de los ovnis extraterrestres. Pero también tenía ese sentido de búsqueda trascendental que hoy se ha perdido y algo tan o más importante: Como decía Eco: "Al imbécil del pueblo antes sólo se lo escuchaba en el bar. Hoy tiene 100.000 seguidores en su página. Y ya no hablamos del imbécil del pueblo, sino de ejércitos de idiotas que hacen un culto de la vanidad".

Muchos de los referentes actuales ( los que no son testigos estrella, sino los coroneles Parker de éstos) se llaman a sí mismos divulgadores y organizadores de eventos y esquivando el rótulo de investigador generan un blindaje ante las críticas que suscita esta fascinación posmoderna por la multiplicidad de «verdades» y la falta de jerarquías.

 -¡No existen los hechos, sólo las interpretaciones!, nos gritan en la cara los nuevos/viejos «emisarios del engaño», olvidando que si estuvieran en los cierto eso mismo constituiría un hecho. Y un hecho digno de estudio.

Estos referentes incurren además en un acto de irresponsabilidad muy peligroso, ya que algunos de los que afirman haber vivido hechos extraordinarios, muchas veces necesitan contención profesional, más que ser alentados y festejados por lo que quizás (sólo quizás) sea una forma de exteriorizar una patología.

Pero claro, los insensibles son quienes cuestionan los relatos, no los que explotan a estas personas, que muchas veces sólo disfrazando de eventos fantásticos sus traumas es que pueden lidiar con ellos y expresarlos.

Esta gente parece olvidar que cuando uno se asoma a observar el abismo, el abismo también lo observa a uno.

 

Fernando Lefevre

 

Fernando Lefevre es escritor e investigador argentino, miembro de FAO desde 2020. Sus artículos han sido publicados en medios digitales nacionales y del exterior. Colaborador de la Revista de Ufología de Sevilla y miembro de Anomalist del prestigioso Vicente Juan Ballester Olmos.

 

DESCLASIFICACIÓN UAP: ¡REVELACIONES AUTÉNTICAS O EL MISMO MATERIAL DE SIEMPRE?

El presidente Donald Trump y el Departamento de Guerra han publicado los tan esperados Archivos OVNI, y son tan reveladores a mi entender como al de muchos analistas como la fórmula de la salsa rosa.

El Pentágono publica 50 archivos sobre fenómenos aéreos no identificados: ¿qué revelan los documentos?

El Pentágono publicó más de 50 archivos antes clasificados sobre fenómenos aéreos no identificados (FANI) y reiteró el viernes que los incluidos siguen “sin resolución”. El propio gobierno de Estados Unidos admitió que, con la información disponible, no puede determinar de manera definitiva la naturaleza de los fenómenos informados.

Supuestamente se incluye reportes recientes de luces y objetos extraños en el noreste del país y un caso en el extranjero, con detalles inéditos y testimonios investigados por agencias federales. También se incorporaron reportes sobre esferas luminosas observadas sobre una ciudad no identificada del noreste de Estados Unidos en 2025 y 2026, además de un incidente registrado en Zimbabue en 2008, vinculado al aeropuerto internacional de Harare.

El FBI entrevistó a testigos de luces rojas y blancas en el noreste de Estados Unidos, pero el caso quedó sin registros técnicos que confirmaran su origen (Departamento de Guerra) (Gentileza Revista Skeptics y Michael Shermer)

Uno de los documentos difundidos reconstruyó un episodio en el que luces parecieron flotar sobre una ciudad del noreste de Estados Unidos. El caso captó la atención de la Oficina Federal de Investigaciones, FBI, que envió a dos agentes para entrevistar a testigos. Según el informe atribuido a la agencia, los entrevistados afirmaron haber visto objetos rojos y blancos que se desplazaban con rapidez. El expediente incluyó elementos que, por su naturaleza, subrayaron la ambigüedad que rodea a estos reportes. Uno de los testigos dijo que “siempre había estado interesado en el tema de los UAP” y sostuvo que ya en 1987 observó luces rojas intermitentes en el cielo. Para explicar el patrón, lo comparó con la parte frontal de “Kit” en el programa de televisión Nightrider. (referencia Michael Shermer revista Skeptic).

De acuerdo con el texto fuente, la documentación recopiló relatos y comparaciones personales, pero no aportó registros técnicos que permitieran corroborar el origen de lo observado. En ese marco, el caso quedó incluido entre los “sin resolver” que, por definición, permanecen abiertos.

Harare, 2008 y la preocupación de la CIA

Otro documento recuperó un incidente del verano de 2008 en Zimbabue, cuando la Agencia Central de Inteligencia, CIA, expresó preocupación por un reporte sobre un “objeto no identificado que sobrevolaba a gran altitud el aeropuerto internacional de Harare”. El texto lo describió como un objeto con forma de disco, con “una serie de luces giratorias en la parte inferior” y “haces” de luz que emanaban de él. El mismo informe contempló dos hipótesis: que se tratara de “un dispositivo de reconocimiento avanzado perteneciente a un gobierno extranjero” o de “un objeto volador no identificado de origen extraterrestre”. Según el texto fuente, el FBI no llegó a una conclusión, por lo que el episodio también quedó clasificado como no resuelto.

 

Colorado Springs: AARO cuestionó una explicación “de baja confianza”

El material también incorporó un episodio ocurrido en 2022. Según el texto fuente, varios integrantes del personal militar en Colorado Springs informaron haber visto en el cielo un objeto que describieron como una “papa angular y asimétrica”. Una evaluación preliminar propuso una explicación convencional: “Luz solar reflejada en la nieve de la montaña que iluminaba la parte inferior de las nubes de baja altitud”.

La AARO dejó sin resolver un episodio de 2022 en Colorado Springs y cuestionó como de baja confianza una explicación basada en reflejos de luz solar (línea oscura) (Departamento de Guerra).


El material también incorporó un episodio ocurrido en 2022. Según el texto fuente, varios integrantes del personal militar en Colorado Springs informaron haber visto en el cielo un objeto que describieron como una “patata angular y asimétrica”. Una evaluación preliminar propuso una explicación convencional: “Luz solar reflejada en la nieve de la montaña que iluminaba la parte inferior de las nubes de baja altitud”.

La Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Ámbitos, AARO por sus siglas en inglés, calificó esa evaluación como “de baja confianza”. Dejó el incidente como no resuelto, una etiqueta que puede abarcar tanto falta de datos como discrepancias internas en el análisis.

De acuerdo con el texto fuente, ese criterio ayudó a explicar por qué la publicación de documentos no necesariamente reduce la incertidumbre: la difusión no siempre incorpora peritajes concluyentes o contexto técnico suficiente para cerrar un caso.

El Pentágono prometió publicar más documentos sobre FANI en fechas todavía no precisadas. Según el texto fuente, esa continuidad alimentó especulaciones sobre si la directiva que Donald Trump impartió en febrero a las agencias para liberar archivos sobre la búsqueda de vida extraterrestre operó como una táctica de distracción o no en relación a dificultades en su administración.

Especialistas cuestionaron la utilidad de los archivos del Pentágono sobre FANI, mientras una encuesta mostró que gran parte del público cree que el gobierno oculta información (Departamento de Guerra).


Otros cuestionamientos apuntaron a la calidad de los testimonios incluidos. El texto fuente mencionó críticas por la presencia de relatos ambiguos o no verificados de militares e incluso de astronautas de la NASA que dijeron haber visto luces misteriosas durante vuelos del programa Apolo en las décadas de 1960 y 1970. Según los expertos citados, al menos algunos de esos avistamientos podían explicarse como reflejos de luz solar en las ventanas de las cápsulas.

Michael Shermer, editor de la revista Skeptic Magazine, afirmó este mes en una entrevista en YouTube que esa “acreditación” le dio al tema una credibilidad que no merecía. “Eso cambió la percepción de que eran unos tipos raros con sombreros de papel de aluminio, y ahora, ya sabes, es un piloto de la marina”, sostuvo. Shermer también citó un video presentado como una supuesta nave extraterrestre que, en realidad, mostraba el despliegue de un paracaídas.

Sean Kirkpatrick, exdirector de la AARO, dijo a la revista Scientific American que los archivos “no tenían ninguna utilidad” y advirtió: “No hay nada inesperado en su publicación. Y sin ningún análisis ni contexto, esto solo servirá para alimentar más especulaciones, teorías conspirativas y pseudociencia de salón”.

Una encuesta de la cadena estadounidense CBS News y la firma de investigación de opinión pública YouGov mostró un panorama distinto entre el público. Ocho de cada diez encuestados dijo que el gobierno sabe más de lo que reconoce sobre la existencia de vida extraterrestre; el 63% afirmó creer que hay vida en otros planetas, y 20% sostuvo que los extraterrestres ya visitaron la Tierra.

En general (salvo excepciones) la comunidad OVNIs/UAP suelen estar en línea con creyentes interminables de que estamos siendo visitados por seres alienígenas) que rebuscan en los archivos en busca de su prometida "revelación" de contacto, pero lo que generalmente vemos son fotografías borrosas, vídeos granulados, reconstrucciones de artistas y un sinfín de historias sobre cosas extrañas en el cielo.

Creo que a esta altura se sabe que es muy probable que existan inteligencias extraterrestres en algún lugar del cosmos, con un billón de galaxias, cada una con cientos de miles de millones de estrellas, cada una con planetas; es casi un 100% de que algunas de ellas evolucionarán vida e incluso vida inteligente—pero muy pocos miembros del público están interesados en la búsqueda de vida de grado bacteriano en las atmósferas de exoplanetas.

 

La gran pregunta es ¿han venido aquí?

La respuesta sigue siendo la misma: que sepamos, no. Es decir, no hay pruebas definitivas de visitas alienígenas en la Tierra, y la publicación de UFO Files no ha hecho nada para cambiar eso, lo cual incluso la mayoría de los defensores de OVNIs/UAP reconocen, prometiendo "ya verás" y "la revelación sigue en camino" y "el material se publicará pronto". Así que... Yo mantengo un sano escepticismo a menos que se publiquen nuevas pruebas, que no están en estos archivos.



¿Qué hay en los archivos? Aquí un breve resumen


Figura 1. El "boceto compuesto" de este objeto realizado por un artista, que un testigo describió como visto en este campo, identificado poco útilmente por el Departamento de Guerra como tomado en algún lugar de Estados Unidos.


Aquí está el pie de foto completo:

Foto real del lugar con el laboratorio del FBI mostrada una superposición gráfica que muestra informes corroborativos de testigos presenciales de septiembre de 2023 sobre un aparente objeto metálico elipsoide de bronce materializándose desde una luz brillante en el cielo, de 130-195 pies de longitud, y desapareciendo instantáneamente.

Cómo alguien de pie en un campo pudo evaluar la longitud de un objeto sin algún medio de medición para compararlo es un misterio para mí, o cómo alguien podría saber que estaba hecho de bronce.


Figura 2. Documento fechado del 28 al 29 de octubre de 2001, en el que el Ministerio de Asuntos Exteriores georgiano informa que una aeronave rusa violó el espacio aéreo georgiano y bombardeó zonas de la garganta de Kodori. Rusia lo negó, diciendo que era un OVNI. Respuesta georgiana: El ovni es una "mentira descarada" rusa. Recordemos que esto ocurre una década después de la caída de la Unión Soviética y poco después de que Vladamir Putin llegara al poder y lanzara una acción militar en Georgia. (referencia revista Skeptic Michael Shermer)




Figura 3 (a y b). En este documento, fechado el 12 de septiembre de 2023, el Congreso mexicano escuchó testimonios sobre UAP de expertos que incluyen estos cadáveres alienígenas falsos desmentidos hace mucho tiempo que incluso todos los defensores de UAP reconocen como falsos. Si esto es indicativo de la calidad de los "archivos OVNIs" supuestamente revelan que nos han visitado extraterrestres, estamos en problemas.

 Figura 4. Este documento, fechado en octubre de 2023, es igual a muchos de los documentos de UFO Files, tan redactados que resultan difíciles de leer, y mucho menos de dar el contexto adecuado. Aquí está el aviso legal proporcionado por el Departamento de Guerra adjunto a todos estos documentos: "Se han realizado redacciones para proteger la identidad de testigos presenciales, la ubicación de instalaciones gubernamentales o información potencialmente sensible sobre sitios militares no relacionados con UAP." (referencia revista Skeptic)




Figura 5 (a y b). Estas son dos de muchas fotos tomadas de vídeos grabados, de nuevo poco útiles, en algún lugar del "suroeste de Estados Unidos". El UAP es el pequeño punto que podría ser casi cualquier cosa (un globo, un dron, una aeronave), que posteriormente es rastreado por un helicóptero. Dado el terreno, inmediatamente pensé en una de las muchas bases militares de esta parte del país donde se pueden encontrar aviones, drones, incluso globos.

Tampoco son útiles todos los rectángulos oscurecidos, que muy probablemente representan toda la información que necesitaríamos para identificar la velocidad, distancia, tamaño, etc. del objeto según dónde se filmó exactamente, cuándo, etc.

Esta es otra razón por la que apoyo el Proyecto Galileo de Avi Loeb en la Universidad de Harvard, ya que están construyendo múltiples observatorios en distintos lugares para triangular los objetos detectados. Sin triangulación, es extremadamente difícil evaluar el tamaño y la velocidad de los distintos objetos identificados en estos archivos (y en otros lugares) de UAPs.


Figura 6. Este UAP es casi seguro un dron o un avión pequeño, probablemente alejándose de la cámara. El pie de foto dice: "El Mando Indo-Pacífico de EE. UU. reportó un UAP que se asemeja a un cuerpo con forma de balón cerca de Japón" y parece que fue tomada en 2024.



              Figura 7 A                                     Figura 7B                                Figura 7C

Figura 7. Estas anomalías de luz fotografiadas desde la superficie lunar por los astronautas del Apolo 17 resultan realmente curiosas, pero no está claro que los destellos de lente expliquen estas imágenes.


Un “supuesto” nuevo análisis preliminar del gobierno estadounidense sugiere que la característica de la imagen podría ser el resultado de un objeto físico en la escena. Además, como parte de esta investigación, el gobierno ha obtenido la película original de la misión Apollo 17 y los resultados del análisis completo de la NASA y DOW se publicarán cuando se complete. Imágenes similares fueron fotografiadas por astronautas del Apolo 12 sin que se proporcionara ninguna explicación.

 

Desde Argentina con amor

El caso de las fotos del Departamento de Defensa (de Guerra) de los Estados Unidos y otros organismos oficiales en relación a la misión Apolo 12, Apolo 17 y otras, debe ser analizada junto con el material de manera completa y exhaustiva, sobre todo desde que Elizondo (antiguo miembro del Servicio de contrainteligencia de los Estados Unidos) y otros sostienen que estas fotos de carretel y dudosa calidad son evidencia irrefutable.

Fig a

Fig b

Fig c

Fig d

Ante la afirmación de que en esta foto del Departamento de Defensa (de Guerra) de los Estados Unidos junto con otros organismos oficiales que supuestamente invierten millones de dólares vertidos por sus contribuyentes para tecnología de análisis de fotos y videos en relación a la misión Apolo 12 donde se afirma que en les mismas aparecen cosas “físicas” o “anomalías de luces” en el cielo de la luna (la original aparece con calidad 16 Megabytes y 300 Megabytes (Fig a y b). Si nosotros vemos al costado de esta foto que es la misma y aumentamos, aparece le mismo fenómeno, la conformación idéntica del supuesto objeto o anomalía luminosa que se ve sobre el cielo de la luna. Esto posiblemente no es ni más ni menos que el efecto de la emulsión o un efecto de electroestática cuando se gira el carretel en las cámaras analógicas donde es posible que se generen corrientes electrostáticas y puede velar en forma diminutiva al celuloide. Esto que se observa fuera de la foto que se ve en el negativo de diapositiva (donde se evidencian los agujeros del carretel) si se compara, ambas imágenes son prácticamente idénticas (fig. c y d). Fijarse en el recuadro que dice área 5 y la similitud de esa imagen con la de fuera del carretel.

Se agradece la gentileza del señor Pablo Cano, y sus analistas en su sitio Human Etheric. https://www.youtube.com/watch?v=oF4yqU-Yv_I&t=1400s


Fig e:  Metadata de la información de las imágenes



Figura 9. Esta captura de pantalla de un vídeo de UAP parece mostrar un globo arrastrando su cuerda o cola.

                                                                    Figura 9ª

                                                                 Figura 9B


Lo siguiente es un comentario del piloto y astronauta Scott Kelly, de una rueda de prensa de la NASA en la que habló, explicando lo difícil que es para los pilotos determinar qué creen haber visto: “En mi experiencia de volar más de 15.000 horas en más de 30 años en aviones y en el espacio, el entorno en el que volamos es muy propicio para las ilusiones ópticas, así que entiendo por qué estos pilotos miraban ese vídeo de Go Fast y pensaban que iba muy, muy rápido. Recuerdo que una vez que volaba frente al área de operaciones militares de Virginia Beach y mi RIO [Oficial de Interceptación de Radar], que está sentado en la parte trasera del Tomcat, estaba convencido de que habíamos pasado junto a un OVNI. No lo vi, así que nos dimos la vuelta para ir a mirarlo. Resulta que era un globo de Bart Simpson”.

Hay casos en los que pilotos se han reunido en una boya porque pensaban que era su compañero de ala. Es un entorno muy, muy desafiante para trabajar, especialmente por la noche.

 

CONCLUSIONES

En general, el problema del "residuo de anomalías" existe en toda ciencia: ninguna hipótesis o teoría en ningún campo explica el 100 por ciento de los fenómenos investigados. Este problema de residuos significa que, por muy completa que sea una teoría, siempre habrá un residuo de anomalías que no puede explicar.

El problema de los residuos en la ufología se ilustró en el libro de Leslie Kean de 2010 UFOs: Generals, Pilots and Government Officials Go on the Record, en el que el ufólogo admitió que "aproximadamente entre el 90 y el 95 por ciento de los avistamientos de ovnis pueden explicarse" como: globos meteorológicos, bengalas, farolillos celestres, aviones volando en formación, aviones militares secretos, aves reflejando el sol, aviones reflejando el sol, dirigibles, helicópteros, los planetas Venus o Marte, meteoros o meteoritos, basura espacial, satélites, gas de pantano, remolinos giratorios, perritos solares, relámpagos en bola, cristales de hielo, luz reflejada en las nubes, luces en el suelo o reflejadas en la ventana de la cabina, inversiones de temperatura, nubes perforadoras, etc.

Así que toda la hipótesis extraterrestre para explicar los OVNIs y los UAPs se basa en un residuo de datos que queda tras agotarse la lista anterior.

"El informe exhaustivo de 63 páginas del Pentágono sobre el registro histórico de la implicación del gobierno de EE. UU. con fenómenos anómalos no identificados (UAP)" ha concluido que no hay evidencia de ovnis ni extraterrestres. El informe de la Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios (AARO) del Departamento de Defensa indicaba que la mayoría de los avistamientos se atribuyen a objetos y fenómenos ordinarios, a menudo resultado de identificaciones erróneas.

Además, la investigación no encontró pruebas que apoyaran la creencia de que los UAP representaran tecnología extraterrestre, y no hubo indicios de ninguna investigación o investigación gubernamental estadounidense que confirmara encuentros con vida alienígena.

Aunque los funcionarios del Pentágono han presentado sus hallazgos detallados desacreditando pruebas de ovnis o extraterrestres, reconocen que la percepción pública sobre las visitas alienígenas puede persistir a pesar de estas conclusiones.

La proliferación de programas de televisión, libros, películas y la gran cantidad de contenido en internet y redes sociales centrado en temas relacionados con UAP probablemente han influido en la conversación pública sobre este tema y han reforzado estas creencias en algunos sectores de la población."

El divulgador y escéptico estadounidense Michael Shermer sostiene que los archivos y desclasificaciones recientes sobre OVNIs (ahora llamados oficialmente Fenómenos Anómalos No Identificados o FANI) ofrecen "el mismo material de siempre". Para el fundador de la revista Skeptic, la publicación constante de nueva documentación militar no aporta pruebas definitivas de vida extraterrestre.: El origen terrestre de los avistamientos: Shermer señala que entre el 90% y el 95% de todos los reportes de OVNIs tienen explicaciones convencionales. Estos se deben comúnmente a globos meteorológicos, drones, aviones espías, ilusiones ópticas, reflejos de luz o errores en los sensores de los equipos. El "residuo inexplicable": Los entusiastas del fenómeno se enfocan en ese 5% a 10% de casos que la ciencia o el gobierno no logran identificar rápidamente. Para Shermer, que algo no esté identificado de inmediato no significa que sea una nave espacial alienígena, sino que simplemente carecemos de los datos suficientes para explicar ese evento en particular en ese momento. Falta de evidencia extraordinaria: Shermer argumenta que afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias (viejo postulado pero no por ello menos real). A pesar de los múltiples informes y la promesa gubernamental de aumentar la transparencia, no se ha presentado ningún material físico, biológico o de ingeniería que confirme una visita de inteligencia no humana.

La trampa de la superioridad epistémica: Desde la psicología, Shermer y otros expertos han analizado por qué estas creencias son tan populares. En ocasiones, las personas que adoptan teorías de conspiración OVNI sienten satisfacción personal al creer que poseen una verdad oculta que el resto de la sociedad ignora o rechaza (tal como se ve también en Latinoamérica). En sus análisis, Shermer aboga por mantener el rigor científico. En lugar de aceptar el fenómeno OVNI como un sistema de creencias, sugiere estudiarlo como un proyecto científico empírico y metódico.

 

Sesgo cognitivo y psicología de los avistamientos

La mente humana está evolutivamente programada para encontrar patrones y dar sentido al entorno rápidamente, lo que en entornos tecnológicos modernos genera errores de interpretación. La psicología y las ciencias cognitivas explican la creencia en los UAP mediante varios mecanismos psicológicos clave.

a-       Pareidolia y Apofenia-Pareidolia: El cerebro busca formas familiares en estímulos visuales vagos. Transforma luces borrosas en platillos voladores, naves o siluetas humanoides. Apofenia: Tendencia a percibir conexiones significativas en datos aleatorios. Conecta eventos inconexos, como un corte de luz y un satélite pasando, creando un relato de conspiración.

b-       Sesgos de Confirmación y Creencia. Sesgo de confirmación: Los entusiastas buscan y recuerdan solo la información que respalda sus teorías extraterrestres. Ignoran las explicaciones racionales o las fallas instrumentales demostradas.

c-       Efecto de asimilación: Información ambigua o contradictoria es reinterpretada por el testigo para que encaje a la fuerza dentro de su sistema de creencias previo.

d-       Limitaciones de la Memoria y Testimonio Humano Maleabilidad de la memoria: El recuerdo de un avistamiento cambia cada vez que se cuenta. Se agregan detalles falsos de manera inconsciente influenciados por películas o noticias recientes. Ilusión de confianza: Los pilotos y observadores entrenados sufren los mismos sesgos visuales que cualquier persona. Su testimonio, sin datos duros de respaldo, sigue siendo propenso a errores ópticos.

e-       Factores Psicosociales y Proyección Cultural Mito tecnológico secular: Los UAP funcionan como una mitología moderna. Sustituyen a los antiguos dioses o demonios por "visitantes espaciales" avanzados para canalizar la ansiedad ante el futuro tecnológico. Contagio social: Las oleadas de avistamientos suelen dispararse tras el estreno de películas taquilleras, declaraciones políticas o la viralización de videos en redes sociales.

 

Mick West, un destacado investigador y escéptico científico, sostiene que la desclasificación de Fenómenos Aéreos No Identificados (UAP/OVNI) por parte del gobierno estadounidense no aporta pruebas de vida extraterrestre. Afirma que los videos y documentos oficiales muestran simplemente objetos cotidianos o fallos ópticos, y que la mayoría de los casos se deben a malas interpretaciones, errores de los sensores y el efecto "bokeh" de las cámaras. Sus posturas y análisis detallados sobre el tema se desglosan en los siguientes puntos clave: Ilusiones ópticas y tecnología: Explica que muchos de los avistamientos más famosos de la Marina de EE. UU. (como los vídeos FLIR, Gimbal y GoFast) tienen explicaciones terrestres racionales. Señala el "efecto bokeh" y los reflejos de las lentes, donde el calor o las luces lejanas de un avión parecen moverse de forma extraña debido al movimiento rotatorio de la cámara infrarroja. Falta de pruebas extraordinarias: Tras las recientes olas de desclasificación y filtraciones de los archivos del Pentágono, West ha manifestado que estos documentos solo prueban que existen "pequeños puntos blancos" difíciles de identificar a gran distancia, pero están lejos de validar la teoría de naves extraterrestres o tecnología alienígena. Cuestionamiento de los testimonios: Argumenta que incluso los relatos de pilotos militares o personal de inteligencia altamente capacitado pueden estar sujetos a ilusiones visuales. Sostiene que la limitada información de los sensores de vuelo puede llevar a conclusiones precipitadas cuando no se aplican métodos científicos rigurosos. Apoyo a la investigación transparente: A pesar de su escepticismo, West ha abogado en repetidas ocasiones por que las agencias gubernamentales investiguen estos fenómenos a fondo y publiquen explicaciones racionales. Él considera que la falta de investigación oficial y abierta alimenta las teorías de la conspiración, pero a mí pensar, es que quizá, la evidencia extraordinaria esté presente, pero tapada por desinformación, falacia factores psicológicos y creencia sin sustento.

 

Referencias

 

1-    Michael Shermer: Michael Shermer es el editor jefe de la revista Skeptic y autor superventas de "Conspiracy", "Why People Believe Weird Things" https://www.skeptic.com/michael-shermer-show/

 

2-    "Https://www.businesstoday.in/latest/world/story/ufo-sightings-claims-debunked-as-misidentification-of-ordinary-objects-pentagon-report-420837-2024-03-10

 

3-    https://www.youtube.com/watch?v=X3VmVbo8xJQ&t=171s .

 

4-    https://naukas.com/2023/07/14/informe-uap-en-la-nasa-se-declaran-escepticos-en-el-sentido-de-los-filosofos-griegos/

 

5-    https://www.verificat.cat/es/por-que-los-documentos-sobre-ovnis-desclasificados-por-los-estados-unidos-no-demuestran-que-haya-vida-extraterrestre/

 

6-    https://cenital.com/la-gran-decepcion-de-los-ovnis/

 

7-    https://agendarweb.com.ar/2025/10/24/el-engano-burocratico-de-los-ovnis/

 

8-    https://noticias.udec.cl/en-la-prensa/nasa-revela-conclusiones-de-informe-ovni-uap/

 

9-    https://books.google.com.ar/books/about/The_Psychology_of_UFO_Encounters.html?id=9HtZEQAAQBAJ&redir_esc=y

 

10-  Escolà-Gascón, Álex, & Gallifa-Roca, J. (2019). ¿Los OVNIs son fantasmas? Análisis sobre la concepción psicosocial de las creencias en seres extraterrestres y fenómenos paranormales: justificación estadística del CEU-28. Apuntes De Psicología, 37(3), 233-243. https://doi.org/10.55414/bryaxm89

 

11-  Ickinger, J. (2024). The Reliability and Psychology of Eyewitness Centered UFO Experience: A Bibliography. https://doi.org/10.5281/ZENODO.11213567